Concepción tiene santa, y aunque no esté reconocida por la iglesia, mucha gente la venera, desde su fallecimiento en 1910. Petronila Neira era una costurera de 20 años, víctima del constante maltrato y los celos de su conviviente, Arturo Retamal. Una noche, en que la pareja salió en compañía de Pedro Carrillo, amigo de Retamal, Petronila fue degollada a orillas de la Laguna Redonda y arrojada a las aguas, envuelta en un saco con piedras. Sin embargo, días después salió a flote, lo que fue considerado como su primer milagro.
Retamal y Carrillo se culparon mutuamente del asesinato, por lo que ambos fueron condenados a prisión. Según explica el docente del Departamento de Historia de la Universidad de Concepción, Arnoldo Pacheco, la gente sintió la necesidad de rescatar a Petronila de su trágica muerte y elevarla una sublimidad que no tuvo en vida, otorgándole la capacidad de realizar milagros. Fueron precisamente las condiciones de su vida y muerte los que la convierten en una santa para los penquistas.
Hoy su tumba está en el Cementerio General de Concepción, una gruta rodeada de flores, crucifijos, imágenes de santos, e innumerables placas de agradecimiento, algunas muy antiguas. Sergio Poblete, guardia del camposanto, cuenta que son muchas las personas que la visitan diariamente, de hecho varias veces se ha quemado su gruta, por la cantidad de velas que se le encienden.
Don Anselmo Constanzo, cree plenamente en ella, y dice sentirse muy apoyado por la santa popular, que si bien no le ha concedido grandes milagros, sí le ayuda en cualquier problema por el que atraviesa, “es como una vocera que facilita el hablar con Dios, porque yo estoy convencido de que es él el que realiza los milagros”, afirma. Su gratitud es tal, que desde hace dos años, junto a otros 15 fieles comenzaron a reunir fondos para embellecer con cerámicos y algunas bancas la tumba de Petronila, con el apoyo del cementerio.
Petronila en vivo y en directo
Inspirada en la popularidad de la animita nació la obra de teatro itinerante “Santa Petronila”, que recrea la historia de la mujer asesinada. “Lo planteamos como teatro de masas, un fenómeno en que los devotos de la animita participan en el rito, y a la vez en la representación, cargando el altar, levantando pañuelos o acompañando la procesión”, cuenta su director, Pablo Villablanca. En 2002 iniciaron la investigación de la historia de Petronila, y desde entonces la obra, que cuenta con un elenco de actores, bailarinas y músicos, se ha ido profesionalizando. Afirma que la acogida que ha tenido se debe a la cercanía del tema con la gente, y la posibilidad de poder expresar su molestia ante las injusticias, involucrándose con la historia, sin escenarios que protejan al actor. “Santa Petronila” tiene programadas funciones para el fines de octubre, una oportunidad imperdible para conocer en vivo y en directo a la santa popular.
